TEXTO GENESIS 3:11
Ver. 11 — ¿Quién te dijo que estabas desnudo? —le preguntó el Señor Dios—. ¿Acaso has comido del fruto del árbol que te ordené que no comieras?
Dios hace esta pregunta a adan , no porque no supiera ya lo que el y su mujer habian hecho , no , si queriendo dar una oportunidad a adan de que confesara su pecado y se arrepintiera, el lo unico que buscaba era la liberacion de su culpa de su verguenza por haber pecado.
El pecado de Adán fue evidenciado por su conciencia de su desnudez. En el interrogatorio directo de nuestro Señor, Él esperaba que Adán confesara su desobediencia, su pecado, lo que Dios ya sabía que habían hecho, sin embargo esto no sucede, el hombre sólo apunta hacia la mujer como la verdadera culpable. Es la típica renuencia de las personas que han cometido algún pecado, que aún vemos hoy en día, que no admiten su culpabilidad; la falta de arrepentimiento sigue siendo el problema.
si miramos el libro de job 31:33 nos dice:“¿He intentado ocultar mis pecados como hacen otros, escondiendo mi culpa en el corazón?” ,
pero no nos damos cuenta que nuestro corazon esta a la vista de Dios el , nos conoce integros no hay parte alguna de nosotros que dios no vea y no escudriñe.
y si miramos a levitico 5:5 nos dice
Cuando te des cuenta de tu culpabilidad en cualquiera de estos casos, deberás confesar tu pecado.”
cuando descubrimos nuestra culpabilidad , pero nos resistimos a arrepentirnos y a confesar nuestro pecado, hay es donde viene el juicio y la condenacion, pero cuando te arrepientes y lo confiesas ante Dios hay es donde viene el perdon de tus pecados
miremos lo que nos dice efesios 2:2 y 4-5
“Vivían en pecado, igual que el resto de la gente, obedeciendo al diablo —el líder de los poderes del mundo invisible—, quien es el espíritu que actúa en el corazón de los que se niegan a obedecer a Dios… Pero Dios es tan rico en misericordia y nos amó tanto que, a pesar de que estábamos muertos por causa de nuestros pecados, nos dio vida cuando levantó a Cristo de los muertos. (¡Es solo por la gracia de Dios que ustedes han sido salvados!)
como podemos ver
Adán tuvo miedo de aparecer ante Dios, contra quien había pecado; aunque él no eligió reconocerlo, al mencionar su desnudez externa, sin confesar la desnudez interior de su alma, sólo agravó más su crimen, la violación de los preceptos de quien había sido amable, dadivoso, quien lo había coronado con gloria y honor, y quien puso todas las creaturas bajo sus pies. Pero el pecado es la transgresión de la ley de Dios, con la que perdió su dignidad, felicidad, inocencia, pureza, paz y poder.
y aunque no lo aceptemos , eso mismo nos pasa a todos y cada uno de nosotros , cuando pecamos , perdemos todos los favores inmerecidos que Dios nos a dado.
por eso siempre debemos pensar para actuar y no actuar para pensar, cosa que muy pocos hacen .
juan 3:4 nos dice:
“Todo el que peca viola la ley de Dios, porque todo pecado va en contra de la ley de Dios
b- la reaccion
para ver la reaccion que tuvieron , la vemos claramente en el veso 12 que dice asi.
Ver. 12 — El hombre contestó: —La mujer que Tú me diste fue quien me dio del fruto, y yo lo comí.
como podemos ver la reaccion de adan , fue la misma que la mayoria tomamos hoy en dia , siempre que nos vemos descubiertos en algo malo , lo primero que acemos es buscar a quien hecharle la culpa negando nuestra culpabilidad.
Adán cuando vio que no podía negar que había comido del fruto prohibido, lamentablemente culpó a la mujer por haberle dado del fruto prohibido y no le bastó esta ridícula excusa, sino que fue más allá y acabó acusando a Dios de su pecado por haberle dado a la mujer como su compañera. Adán reconoce su transgresión, pero de una manera tal que se deslinda de la culpa de sus actos, y la transfiere sobre sobre la mujer, y peor aún, se atreve a culpar a Dios. La culpa hace al hombre primero un cobarde, y luego un insolente. Eso sólo magnifica la transgresión que Adán había cometido al quebrantar la prohibición de Dios sin ninguna excusa porque no fue engañado por la serpiente:
como podemos ver en timoteo 2:14
“y el engañado no fue Adán, sino que la mujer, al ser engañada, incurrió en transgresión.”
Aquí se muestra la misma pasividad de Adán que notamos en Génesis 3:6, ya que no se hace responsable como la cabeza de familia de la situación para proteger a su esposa, de ayudarla cuando fue tentada, para impedir que ella consumiera del fruto prohibido en primer lugar; él debió haberla disuadido y reprenderla por ello, en lugar de seguir su ejemplo y agravar su condena. Su conciencia todavía se muestra completamente indiferente. Es evidente la frivolidad en la respuesta de Adán que demuestra ingratitud, egoísmo, y blasfemia; como si él tuviera la obligación de comer de todo lo que la mujer le diera. Mucho más noble fue la respuesta de la mujer. Ella reconoció que habían quebrantado el mandamiento de Dios bajo la influencia del engaño de la serpiente.
Ahora vemos una rebelión voluntaria por parte de Adán, quien empieza a hablar como la serpiente culpando a Dios por el regalo “malicioso” que le dio, ya que la mujer lo tentó a pecar y esto lo llevó a su caída, insinuando que ella es un error. Pero el pecado fue la elección deliberada de Adán de comer del fruto prohibido, y el culpar a otros, no lo exenta de su culpabilidad. Hay una extraña tendencia en quienes son tentados, de decir, que fueron tentados por Dios; como si esto hiciera que Él los perdone por romper las leyes de Dios
miremos lo que nos dice santiago 1:13
Cuando sean tentados, acuérdense de no decir: «Dios me está tentando». Dios nunca es tentado a hacer el mal y jamás tienta a nadie.” — Santiago 1:13 (NTV)
¡Qué fácil es justificar nuestros pecados culpando a otras personas o a las circunstancias! Pero no podemos engañar a Dios quien lo sabe todo. No siga el ejemplo de Adán, quién nunca confesó su pecado, ni mostró arrepentimiento. Lo mejor es que reconozca su pecado y pida perdón a Dios. Porque cualquiera que sea su excusa para el pecado, lo único que provoca es que intente poner la culpa de regreso en Dios. En cambio, si aceptamos nuestra responsabilidad por haber cometido el pecado, le estamos dando gloria a Dios y creciendo espiritualmente. Es lo que el apóstol Juan nos explica en su epístola:
“Si afirmamos que no hemos pecado, llamamos a Dios mentiroso y demostramos que no hay lugar para Su Palabra en nuestro corazón.” — 1 Juan 1:10 (NTV)“pero si confesamos nuestros pecados a Dios, Él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.” — 1 Juan 1:9 (NTV)
Cuando Adán comió del fruto prohibido, inició el proceso de decadencia y muerte que gobierna la Creación hasta nuestros días. Y toda la raza humana se hundió en el mal. Dios permitió todo esto para que pudiera mostrarnos Su gloria al acabar totalmente con el mal de una forma justa y perfecta. Y los creyentes en Jesucristo gozaremos de ese momento y experimentaremos la eternidad libre de pecado cuando Dios vuelva a hacer todo el universo de nuevo.
[Dice el Señor] “¡Miren! Estoy creando cielos nuevos y una tierra nueva, y nadie volverá siquiera a pensar en los anteriores.” — Isaías 65:17 (NTV)
Ver. 13 — Entonces el Señor Dios le preguntó a la mujer: — ¿Qué has hecho? —La serpiente me engañó —contestó ella—. Por eso comí.
Eva aprendió rápidamente de Adán y ella comenzó a excusarse también, culpando a la serpiente. Pero a diferencia del hombre, ella si puede argumentar que fue víctima del engaño de Satanás. Además, ella no insultó a Dios, como lo hizo Adán con sus insinuaciones, al adjudicar la maldad de la serpiente al Creador. Pero esto no la liberó de la responsabilidad del pecado por su desconfianza y desobediencia hacia Dios.
“Pero me temo que, así como la serpiente engañó a Eva con su astucia, así también los sentidos de ustedes sean de alguna manera apartados de la sincera fidelidad a Cristo.” — 2 Corintios 11:3 (RVC)
La sutileza de Satanás puede atraernos al pecado, pero no nos eximirá cuando cometamos el pecado. A pesar de que es el tentador, nosotros somos los pecadores.
“Hay caminos que el hombre considera rectos, pero que al final conducen a la muerte.” — Proverbios 14:12 (RVC)
Adán y su esposa no comprendieron en su totalidad las razones del mandamiento, así que decidieron hacer lo que les parecía más apropiado siguiendo su naturaleza pecaminosa con los resultados que ya conocemos. Dios nos ama y todos Sus mandamientos son para nuestro beneficio, aunque no los entendamos. Debemos de confiar en Él obedeciéndolos.
“Pues la naturaleza pecaminosa es enemiga de Dios siempre. Nunca obedeció las leyes de Dios y jamás lo hará. Por eso, los que todavía viven bajo el dominio de la naturaleza pecaminosa nunca pueden agradar a Dios.” — Romanos 8:7-8 (NTV)
El pecado no toma plena posesión de la voluntad de una sola vez. Es un veneno lento. Requiere tiempo y la repetición frecuente para crecer en el alma, disminuyendo la integridad original de la naturaleza moral. A partir de este acto, el alma de la humanidad fue corrompida; la conciencia de un alma caída se tornó débil y menos decisiva conforme los actos pecaminosos se multiplican, agravando la respuesta del corazón, el cual se endurece, e incrementa su ceguera para volver al camino de Dios.
“Pues el Señor ve con claridad lo que hace el hombre, examina cada senda que toma. Un hombre malvado queda preso por sus propios pecados; son cuerdas que lo atrapan y no lo sueltan. Morirá por falta de control propio; se perderá a causa de su gran insensatez.” — Proverbios 5:21-23 (NTV)
Si estudia la historia de la humanidad, se preguntará: ¿Cómo es que el hombre, el rey de la creación, ha podido caer tan bajo? ¿Por qué ningún animal tomaría agua envenenada? Sin embargo, miles de personas educadas se envenenan con bebidas alcohólicas cada fin de semana ¿O por qué el uso de las drogas? ¿Por qué se han incrementado la criminalidad, las guerras, la depravación sexual? La única respuesta es el pecado, que desencadenó la caída de la humanidad y la maldad en la que vivimos. Las personas incrédulas o no creyentes son una contradicción, en un momento son nobles, y al siguiente instante son malvadas y se dejan llevar por los placeres del pecado. Todo esto tiene un origen común: Adán y el pecado original. Como quisiéramos que el mundo cambiara y tuviera fe en Dios.
“Esa Buena Noticia nos revela cómo Dios nos hace justos ante Sus ojos, lo cual se logra del principio al fin por medio de la fe. Como dicen las Escrituras: «Es por medio de la fe que el justo tiene vida». Pero Dios muestra Su ira desde el cielo contra todos los que son pecadores y perversos, que detienen la verdad con su perversión. Ellos conocen la verdad acerca de Dios, porque Él se la ha hecho evidente.” — Romanos 1:17-19 (NTV)
Después de la separación causada por el pecado original va a haber un momento en el que Dios y la humanidad se deben volver a juntar, y depende de cada uno de nosotros decidir si esta reunión va a ser en gracia o en juicio. Por ello le recomendamos que vuelva a la comunión con Dios. Que acepte la obra de redención de nuestro Señor que está disponible para todos por medio de Jesús quien abre el camino para que renovemos nuestra relación con Él. Dios nos ofrece estar con nosotros y nos ofrece Su amor fiel. Esto nos da confianza de que Él nos aceptará con todas nuestras fallas y nos ayudará a vencer el temor de nuestra naturaleza pecadora.
PRESENTADO POR“Dios nos hace justos a Sus ojos cuando ponemos nuestra fe en Jesucristo. Y eso es verdad para todo el que cree, sea quien fuere. Pues todos hemos pecado; nadie puede alcanzar la meta gloriosa establecida por Dios. Sin embargo, Dios nos declara justos gratuita y bondadosamente por medio de Cristo Jesús, quien nos liberó del castigo de nuestros pecados.” — Romanos 3:22-24 (NTV)
NORA LUCIA VILLA CEBALLOS
BIBLIOGRAFIA
BIBLIA REINA VALERA 1960
